martes, septiembre 08, 2009

Ch-ch-ch-ch-changes, Just gonna have to be a different man... Pt. 3

Qué once pipol? (estoy haciendo garras con los saludos nacos, lo sé) Como ya es costumbre y para no variarle me arranco con la tercera entrega de éstos posts kilométricos que hasta vergüenza me daría postear todos juntos.

Otro de los cambios importantes en mi vida este año ha sido el referente a mis malos hábitos, y digo malos porque los considero dañinos para mi salud. Soy un fumador ya desde hace más de 15 años y últimamente mi consumo se ha elevado exponencialmente, consumo que ha derivado en condiciones físicas deplorables y cada vez más notorias.


Sobra decir por qué considero el tabaco como algo malo para la salud, eso es del conocimiento público y no estoy yo para comenzar ninguna cruzada ni promocionar ningún programa social. Lo que sí diré es que todo eso de mencionar cosas malas sobre el fumar tiene poco o nulo efecto en mi persona y en los fumadores en general, creo que ahí sí los programas preventivos han fallado rotundamente.

El cigarro para mí ha sido el vicio más gratificante, delicioso y estúpido que pude haber agarrado; es mi compañero y también mi ruina, como la novia más seductora, intoxicante y conflictiva que pude haber tenido, en pocas palabras: una relación muy destructiva.


Desde el año pasado había pensado que mis días como fumador estaban contados... por múltiples razones.


Para empezar, la más obvia, mi salud. No creo que fumando 1 ó 2 cajetillas de veneno al día pueda yo llegar a viejo, digamos que mi historial genético está algo jodido; en mi familia tengo de todo, muertos por cáncer, diabéticos, mala circulación, infartos, paros respiratorios, etc. ¿Para qué tentar a la muerte? Últimamente me había empezado a sentir mal con taquicardias, adormecimiento de piernas, punzaciones en los brazos, flemas espantosas y ese tipo de cosas nada gratas que cualquier fumador empedernido podría fácilmente reconocer como síntomas inequívocos de que las cosas no van nada bien.


Otra razón importante para dejar de fumar sería la ley antitabaco... así como lo leen. Eso ha sido un fuerte disuasivo para mí porque no me gusta senti
rme discriminado, apartado, apestoso. Imaginen la escena... un bar poca madre, con mis compas, con la puchona, pisto a morir, música poca madre... o un buen restaurante, la puchona como buena compañía, con un buen vinito, comida para chuparse los dedos... y el perro sin poder disfrutar nada de eso porque en mi mente existe un sólo y recalcitrante pensamiento: "¿por qué chingados no me dejan fumar aquí?" o "quiero un puto cigarrooooooooooo!" es de la verga sinceramente, se siente uno mal de que lo volteen a ver con cara de asco, como si fuera uno leproso, y me caga las bolas tener que salirme a la calle a fumar, con los demás viciosos ahí sacándote plática para perder el tiempo porque no les sabe igual el cigarro a solas. Hasta ahora aquí en guanatos city rocks no ha habido mayores pedos porque casi todos los negocios se han hecho de la vista gorda con la entrada en vigor de la prohibición pero en otros lares como en mi rancho playero desde hace más de un año que no se puede fumar en ningún lado, lo que se me hace curioso es que ahora sales en la noche y te encuentras con que todo el mundo está afuera pisteando y echándose su cigarrito a toda madre y prácticamente entran sólo para pedir un pisto o para ir a echar la fima, convirtiéndose aquéllo en pura pachanga callejera, aunque no creo que dure mucho tanta permisividad. Ni en Majatlán para pistear en la calle tan descaradamente, ni en Guanatos para hacerse los sordos indefinidamente con la mentada ley.


Por último está la razón más motivante de todas
(porque la de la salud es como una espinillita en el culo que te está chingando todo el tiempo pero sabes que si te sientas de ladito ya no te molesta tanto): para poder avanzar con la onda del ejercicio... aunque Ud. no lo crea. Si algo me desespera ahora que comprobé que hacer ejercicio ha resultado en una actividad placentera y gratificante para mí es saber que no puedes correr más rápido o tener mayor resistencia por culpa de tu dichoso amigo flacucho y cilíndrico. Ves a los demás como si nada, a la corre y corre mientras tú andas ahí aparentando vigor y resistencia pero por dentro estás que te carga la chingada con el corazón a punto de salirse de tu pecho y queriendo jalar más aire porque te estás ahogando pero nada más no entra por más que le intentes. Además le llegan a uno esos pensamientos de "si puedo hacer esto fumando más de 1 cajetilla al día imagínate cúanto podría correr si no fumara" y eso duele, aunque sea en el ego, pero duele. Duele saber que por pinche vicioso tus posibilidades de terminar una pinchurrienta carrera de 10 kms. son nulas, o que te pegan una arrastrada los viejillos ésos que te llevan como 20 o 30 años y tú los ves como si nada. Así de competitivo se vuelve el pedo éste. Entonces si quieres avanzar el cigarro te estorba, es un hecho.


Habíamos estado evaluando qué métodos nos podrían funcionar mejor, desde las mamadas como los parches, chicles, hipnosis, hasta los más modernillos como los champix, el bupropión, quesque Allen Carr y demás chingaderas costosas y dizque efectivas. A mí me daba un poco de terror (¿un poco?) por el recuerdo de mis ocasionales intentos fallidos en los que la puchona terminaba rogándome para fumara nuevamente porque ya no me aguantaba el pinche humor que me cargaba. Reunimos algo de información y
consejos y estuvimos meditando seriamente cuándo podría ser el momento más propicio, es decir, haciéndonos pendejos indefinidamente para poder seguir fumando. Decidimos que valía la pena intentar el método del "un huevo y la mitad del otro", es decir, no usar nada más que hacerse un coco wash en la cabeza y convencerse de que es lo mejor. La puchona lo dejó cómodamente en mis manos con la típica "cuando tú me digas que estás listo lo hacemos".

¿Cómo es que me decidí a hacerlo? Bueno primero pensé en
que si estuviera chambeando en una oficina sería casi imposible para mí y que debería aprovechar que estaba en casa para poder encerrarme en mi pequeño caparazón en caso de que necesitara adoptar la posición fetal y que mi humor fuera insoportable; y después se juntaron una serie de acontecimientos como que un primo que es más chico que yo le diera una pancreatitis aguda por comer y tomar en exceso, el que un sobrino de una tía mía que me llevará unos 10 años cuando mucho sufriera 2 infartos en una misma noche por tanto fumar y tomar y comer y no hacer ejercicio y tener demasiado estrés en su chamba, o que un muy amigo mío de la universidad sufriera una tombrosis en una de sus piernas y un coágulo se le fuera hasta el mismísimo pulmón después de fumar igual que yo y manejar también demasiado estrés en su chamba, que decidí verlos como señales inequívocas de que si no cambiaba de hábitos el siguiente podía ser yo mero.


Un viernes cualquiera le estaba platicando a la puchona que ya quería que dejáramos de fumar y me repitió lo mismo que otras tantas veces "pues cuando tú me digas" pero a mí esta vez me salió del alma y sin mucho pensarlo "¿y qué te parece después de este fin de semana?"

Al siguiente lunes cada uno hicimos nuestra propia ceremonia de despedida. Yo salí al balcón a "platicar con el cigarro" mientras me fumaba mi último pitillo... yo sé que suena ridículo pero siento que eso me funciona bien cabrón, comencé a platicarle y terminé encabronado con él, le dije de todo, le dije cuánto me gustaba pero que no me dejaba en paz ni un segundo, cómo me cagaba que me tuviera agarrado de los huevos, cuánto daño me hacía, que no quería volver a verlo, que le tenía mucho coraje, y todas aquéllas pa
labras que parecerían destinadas a una novia conflictiva en el momento de tronar con ella. Rompí uno a uno los cigarros restantes y me deshice de mis encendedores, los ceniceros los refundimos en un rincón de la alacena para no tener que verlos, y hasta la fecha ahí siguen. Cuando regresé del balcón le dije a la puchona evidentemente encabronado "Ya no fumo", y de verdad que siento que algo hizo click en mi cabeza desde ese momento, algo cambió en mí. Esa noche tuve pesadillas con el cigarro cuando todavía ni siquiera había pasado nada de tiempo sin fumar, al día siguiente la garganta me molestaba, la sentía irritada. A la puchona le molestó la garganta casi inmediatamente y se enfermó la primera semana de gripe. Es el cigarro haciéndonos chantaje.

Ahora estamos en nuestra tercera semana sin fumar, nada de humo ha entrado en nuestros pulmones y ambos nos sentimos orgullosos de eso. No pienso que ya la hicimos ni voy a decir que ha sido súper fácil, creo que a los dos nos queda todavía camino por recorrer, pero puedo decir que no ha sido tan malo como yo lo esperaba, a lo mejor llegué a un punto que me siento mentalmente preparado para lo que viene, no lo sé, pero creo que la clave para mí ha sido pensar en todos los beneficios (económicos, de salud, etc) que el dejar de fumar me ha traído a mi vida, mi nueva vida.


Puedo decir, ahora sí, que este espacio es un espacio libre de humo.


Chale, yo quería terminar el tema con este post pero todavía me falta otro cambio importante por contarles, y si le sigo ahorita esto ya va a parecer burla.

En efecto, el cambio que falta por contar es ése en el que están pensando, es un hecho. De hecho puedo adelantarles que ese cambio que hice lo hice mucho antes de dejar el cigarro, pero no sé por qué quise dejarlo para el final.

Ni modo, así es la vida... y este blog.

Ahí se ven, perros.

9 comentarios:

Pusha dijo...

Pimp, I'm so proud of you ♥
Aún no puedo creer que lo estemos logrando...

Aunque vi las fotos y me dio una punzada de ansiedad...

Pusha dijo...

Hice la cuenta, yo me estaba gastando cerca de 9000 pesos anuales en el vicio +_+

galleta dijo...

Qué huevos, qué chido, ojalá yo pudiera. La mayor parte del día no me dan ganas de fumar pero nomás me pones un vino enfrente y la peda sin cigarro no es igual... y si por algo no puedo fumar en la peda, acabo tragando como puerrrco jajaja maldita ansiedad. Pero defintivamente sí lo quiero dejar en una fecha más próxima que lejana.

Sabina dijo...

Ojalá sea lo que imagino, aun sin "conocernos", eso me darìa gusto.

Besos.

pd: que bueno que ya no fuman.

SexTypeThing dijo...

Perro, neta que vuelas pa ser midolo, papa

chokkolatt dijo...

Pinche Perro, no mames!!
Da gusto saber de personas que dejan ese vicio así de golpe "este día" y nomás de huevos, está cabrón. Ya sé que va poco tiempo pero espero que sus egos sean más grandes que las tabacaleras que se esfuerzan en competir contra ellos (sus egos y otras cosas). También gánale a los viejitos cuando entres a una carrera.

Eso de hablar con el cigarro y enojarte con él está bueno, se me hace que funciona para muchas otras cosas.

Del otro cambio lo primero que pensé fue en... a ver si es eso, ya dirás.

Pus espero la continuación algún día de estos.

Adeus

P.D. Sí, vergüenza te debería dar hacer estos posts juntos o separados, da igual.
jajajaja, no es cierto, haces que uno se meta totalmente en su lectura y ni se siente lo largo...
ay wey, eso no se oyó nada bien, ahora con eso ya no sé si poner que aquí el tamaño no importa... chale.

chokkolatt dijo...

Ah, por cierto, les quedó chidísimo el depa.

perro del mal dijo...

neta que gracias a todos por sus comentarios y sus buenos deseos, me dan fuerzas para seguir adelante, y espero que muy pronto la puchona y yo dejemos de sentir estos ataques de ansiedad que la neta cada vez son menos.

Xoco: jajajaja, qué risa con lo del largo, gracias por lo del depa, a la orden, jeje.

Chido carnales.

Tostada dijo...

Felicidades cabrón, la neta este pedo es de valor y guevos, porque ni los parches, ni los chicles, ni la hipnosis, ni ninguna otra mamada va a ser nunca tan efectiva que la fuerza de voluntad. Orgullosamente, despues de 16 años fumando, llevo ya un año, y un mes que no he vuelto a probar un cigarro, ni en la peda, ni en la playa, ni en la noche, ni a ninguna hora. Las primeras semanas fueron un poco desesperantes, pero después de un tiempo hasta dejó de antojárseme at all. Ahora puedo estar en la peda o donde quiera, conviviendo con fumadores, y no me provoca el más mínimo deseo. Van por buen camino. Saludos.